martes, 2 de agosto de 2016

La isla de Cedros en el contexto insular del Pacífico mexicano...




Tesis La isla de Cedros en el contexto insular del Pacífico mexicano: un estudio de geografía cultural

Nivel: Licenciatura en Geografía
Sustentante: Jesús Israel Baxin Martínez
Directora de tesis: Carmen Sámano Pineda
Distinción “María Isabel Lorenzo Villa” a la mejor tesis de licenciatura en el área de Geografía humana, 2010, otorgada por la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística.

Acervos:
-          Biblioteca Central (Universidad Nacional Autónoma de México)
-          Biblioteca Samuel Ramos (Facultad de Filosofía y Letras, UNAM)
-          Biblioteca Antonio García Cubas (Instituto de Geografía, UNAM)
-          Biblioteca de la Secundaria técnica No. 7, Isla de Cedros, Baja California
-          Biblioteca UABC campus Ensenada (Universidad Autónoma de Baja California)
-          Archivo histórico de Ensenada

Consulta y/o descarga digital:

Abstract:
Estudio sobre la geografía cultural como postura de pensamiento disciplinar y su potencial para el estudio de las islas mexicanas. Se realiza una propuesta metodológica y se presentan el contexto y la situación insular en el Pacífico mexicano como preámbulo al caso de estudio, isla de Cedros, abordada desde sus paisajes natural y humanizado; se identifican rasgos de la cultura isleña y en el análisis de la insularidad se toman en cuenta variables como la fragilidad ambiental, el escaso poder político, la dependencia económica, la pequeña área y el aislamiento.

ÍNDICE:
CAPÍTULO 1. La geografía cultural y los estudios de islas
1.1 La geografía cultural, una postura de pensamiento
1.2 Las islas, una línea de investigación para la geografía cultural

CAPÍTULO 2. Una propuesta metodológica para geografía desde el enfoque cultural
2.1 La geografía, texto en constante construcción
2.2 El trabajo de campo, arma fundamental del geógrafo
2.3 La entrevista, vía de acercamiento humano
2.4 Representación y expresividad de la percepción espacial
2.5 Fases de la propuesta metodológica

CAPÍTULO 3. Las islas en el Pacífico mexicano
3.1 El contexto insular de México
3.2 La conciencia insular del mexicano

CAPÍTULO 4. Situación actual y perspectivas de las islas en el Pacífico mexicano
4.1 Posición estratégica
4.2 Potencial ambiental
4.3 Potencial económico
4.4 Asentamientos humanos

CAPÍTULO 5. Geografía de Isla de Cedros
5.1 El paisaje natural
5.2 El paisaje humanizado

CAPÍTULO 6. Cultura e insularidad en Cedros
6.1 El trinomio de la cultura isleña
6.2 Percepción del espacio insular
6.3 Implicaciones y efectos de la insularidad
6.4 La vida en Isla de Cedros, año 2009
6.5 Isla de Cedros en imágenes

domingo, 10 de julio de 2016

Geografía histórica de las islas San Marcos, El Carmen y San José



Miguel Venegas Compañia de Jesus

Tesis Geografía histórica de las islas habitadas en el Mar de Cortés (San Marcos, El Carmen y San José)

Nivel: Maestría en Geografía, UNAM
Sustentante: Jesús Israel Baxin Martínez
Directora de tesis: María del Carmen Juárez Gutiérrez


Distinción “María Isabel Lorenzo Villa” a la mejor tesis de maestría en el área de Geografía social, 2015, otorgada por la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística.
  
Acervos:
-          Biblioteca Central (Universidad Nacional Autónoma de México)
-          Biblioteca Samuel Ramos (Facultad de Filosofía y Letras, UNAM)
-          Biblioteca Antonio García Cubas (Instituto de Geografía, UNAM)
-          Compañía Occidental Mexicana, S.A. (Isla San Marcos, Baja California Sur)
-          Organización Vida Silvestre, A.C. (Monterrey, Nuevo León)
-          Biblioteca de Humanidades, Campus del Obelisco (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, España)

Consulta y/o descarga digital:

Abstract:
Las islas de México brindan amplias perspectivas de investigación geográfica más allá de su situación estratégica e importancia ambiental; la huella humana es otra posibilidad temática poco considerada, a pesar de ser un factor en el uso y la transformación del espacio insular.
El objetivo general de la investigación fue la realización de un estudio de geografía histórica sobre tres islas habitadas en el Mar de Cortés para registrar su ocupación humana, vinculada con la extracción de recursos naturales y el arraigo respecto al espacio insular.
A los sustentos teórico, contextual y metodológico se incorporó el trabajo de campo, para documentar la trayectoria, legado y perspectivas de las tres islas. Así, la memoria viva de quienes habitaron y aquellos que todavía habitan en esos lugares, fue útil para reconstruir los espacios insulares. Se priorizó el análisis sobre el territorio insular como proveedor de recursos naturales y como espacio de trabajo para poblaciones pequeñas.
La propuesta geográfica-histórica incorporó el pasado reciente de los poblamientos isleños (siglo XX y primeros años del XXI) a los primeros momentos de su ocupación en la etapa virreinal, de la cual dejaron constancia algunas crónicas y cartografía histórica. La rentabilidad de ciertos recursos naturales llevó al establecimiento de asentamientos insulares, asociado con actividades económicas específicas: extracción de yeso en San Marcos; pesquería de perlas y explotación de salinas en El Carmen y San José; sin embargo, su agotamiento se refleja en una demografía decreciente y, en ciertos casos, en cambios en el uso del espacio insular.


ÍNDICE

Capítulo 1. La geografía histórica y la recuperación de los espacios insulares
1.1 La geografía histórica y el registro de las transformaciones espaciales
1.2 Geografía humana de islas habitadas

Capítulo 2. El Mar de Cortés y sus islas
2.1 El Mar de Cortés: exploraciones y cartografía histórica
2.2 Demografía histórica y apropiación de recursos en Baja California y el Mar de Cortés
2.3 Evolución histórica de las islas habitadas en el Mar de Cortés

Capítulo 3. Metodología y diseño operativo de la investigación
3.1 Selección de los casos de estudio
3.2 Muestreo y observables
3.3 Técnicas de recolección de datos cualitativos
3.4 Estrategia de entrada a campo
3.5 Análisis y sistematización de la información

Capítulo 4. Espacios insulares habitados del Mar de Cortés
4.1 Isla San Marcos
4.2 Isla El Carmen
4.3 Isla San José
4.4 Valoración comparativa


Mina de yeso en Isla San Marcos, abril 2013. Fotografía: Nasheli Baxin

Bahía Salinas en Isla El Carmen, abril 2013. Fotografía: Nasheli Baxin 

La Palma Sola en Isla San José, mayo 2013. Fotografía: Nasheli Baxin 

martes, 3 de noviembre de 2015

Colaboración para el documental HUAMALHUÁ (Isla de Cedros)

La bajacaliforniana Samahil Borbón dará a conocer próximamente su documental "Huamalhuá" sobre la isla de Cedros, ubicada en el Pacífico mexicano.
Para su propuesta me ha honrado con una invitación para escribir un preámbulo sobre la vida insular, que se encuentra en la sección "Contexto" de la página web del documental y que transcribo también a continuación.



isla cedros mexico



La vida insular en Cedros


Las cosas que al marchar olvidas sin querer
terminan por volver
nunca creas que al final terminarán perdiéndose.
Allá donde tu amor dejó ya de latir
habrá parte de ti
aunque quieras olvidar, regresarás ahí.

- Rafa Valls, “Olvidos”


Cedros no es sólo una isla más de México, sus características geográficas y su retrospectiva histórica la caracterizan como una de las más significativas entre aquellas bañadas por aguas del Océano Pacífico. En Cedros es evidente que por sus condiciones fisiográficas fuera un espacio más óptimo de desarrollo vital para los primeros pobladores de Baja California que muchas zonas de la propia península, ya que en la isla, el océano atenúa las oscilaciones extremas que ocurren en la misma latitud hacia el oeste, en el desierto del Vizcaíno, mientras que la humedad proveniente de las corrientes marinas en su contacto con la sierra insular permite la formación de neblina que una vez infiltrada, se convierte en el agua potable almacenada en sus entrañas.
Hay información colonial que da cuenta del poblamiento prehispánico de Cedros y documentación que ratifica múltiples ocupaciones. La expedición de Francisco de Ulloa enviada por Hernán Cortés en 1540 a la Mar del Sur bordeó gran parte de Baja California y alcanzó una isla grande y habitada que nombraron como Cedros, debido a los árboles que divisaron en su porción norte, aunque en realidad se trataba de juníperos. En el siglo XVIII el jesuita Miguel Venegas ratificó que su nombre indígena fue Huamalhuá, que en la lengua cochimí expresaba “isla de las neblinas”. Distintas crónicas y mapas la registraron con otros topónimos puntuales o anecdóticos: Isla del Riparo, Isla de Cerros o Isla de la Santísima Trinidad (pues se dice que en ella había tres cabos, tres bahías, tres montes y tres pueblos), indicando que en otros momentos hubo pobladores o viajeros que la denominaron y en algunos casos la caracterizaron. En cambio sus pobladores contemporáneos al apropiarse de ese terruño, lo llamaron El Piedrón.
Quienes pueblan las islas forjan su propia nacionalidad, eso pasa con los cedreños, quienes se debaten entre la cotidianidad sencilla y la nostalgia de otros tiempos, desprendida de cambios graduales y otros frenéticos que sacuden la insularidad de manera particular. Ahí se vive en un espacio paralelo con una gama de realidades, mujeres y hombres diversos, algunos con orgullo han habitado por varias generaciones, unos más llegaron circunstancialmente hasta ese rincón poco recordado de la geografía mexicana y otros que, aunque estén desperdigados en distintos puntos de Baja California o del país, mantienen sus vínculos estrechos con sus raíces isleñas.
Al interior de una isla se vive en condiciones comunitarias, de cercanía circunstancial, desde el trabajo de los pescadores y buzos cooperativistas hasta el trato familiar de reconocer rostros y orígenes en cada vecino. Los isleños están al tanto de la llegada de foráneos por vía de alas (desde el único aeropuerto) o de motores (los taxis marítimos) con la curiosidad de saber qué los llevó hasta ahí y cuánto tiempo permanecerán.
Aunque las tecnologías han atenuado la insularidad y en cierta medida el contacto interpersonal, las condiciones naturales no cambian, por ejemplo las atmosféricas. Un temporal puede ser monitoreado en la actualidad, pero su fuerza no merma peligros para las faenas o los trayectos en el mar, como en el tramo del canal que separa a la isla de la Punta Eugenia, cuya fuerza le ha arrebatado la vida a algunos miembros de la comunidad, en naufragios históricos o recientes.
A pesar de cualquier circunstancia, la comunidad cedreña ha sabido levantarse de adversidades, desde el desabasto continuo de alimentos (ya que en su suelo no se pueden desarrollar actividades agrícolas), hasta la acentuada crisis y quiebra de la empacadora de pescado que dio sustento a muchas familias durante décadas. La adaptación a los cambios ha permitido que, quienes continúan en este rincón del Pacífico como su residencia habitual, se dediquen aún a las actividades de mar, como la pesca y el buceo, mientras que en la localidad del sur se exporta sal proveniente de Guerrero Negro.
La vida insular en Cedros tiene muchos matices, se respira una tranquilidad general, pero en su interior, este pequeño mundo tiene tantas caras como pobladores han impregnado su huella en el territorio. Hay isleños que añoran la bonanza demográfica de los años 70 del siglo XX, cuando los pocos miles de habitantes se beneficiaban de un auge económico que no volvió a recuperarse. Otros se debaten constantemente en la soledad de los campamentos pesqueros durante las temporadas de captura o se ocupan afanosos en los espacios de trabajo en alguna de las dos localidades. Los más jóvenes evaden el aislamiento que vivían sus padres con el acceso a las telecomunicaciones y, de éstos, muchos emigran, llegado el momento, en busca de otras opciones de estudio o trabajo para no volver a radicar más entre el mar que acunó su infancia. Sin embargo si no se puede volver físicamente, se evoca con el pensamiento ese arraigo que circunda a los ocupantes de islas que, como ésta, dan abrigo y sustento y un deleite visual en paisajes que difícilmente se olvidan, porque no se repiten en ningún punto del orbe.
Isla de Cedros como ente vivo (en tanto ha sido ocupada históricamente y en la actualidad) seguirá respirando desde esa condición semidesértica que le confiere sus virtudes y limitantes, su geografía continuará en la memoria de quienes la han ocupado o visitado, sobrevolando sus sierras, desembarcando en su litoral o recorriendo a pie caminos con múltiples historias. No dejará de ser tampoco espacio de interés para estudios de antropólogos, arqueólogos, historiadores o geógrafos que buscan claves de ocupación en su territorio.
Celebro el documental Huamalhuá de Samahil Borbón como un registro audiovisual de la tierra que sus padres seguramente le inculcaron a apreciar y con ese trabajo, la devolución generosa de una visión de la vida insular. Hace falta difundir las cualidades de lugares poco conocidos y valorados de nuestro país, lista encabezada por las islas habitadas de México y este proyecto apunta a contribuir en esa dirección.


Israel Baxin, México, julio de 2015